La recién promulgación de la Ley 30-26, orientada a incrementar la recaudación fiscal de entre RD$40,000 y RD$50,000 millones adicionales, mediante nuevas cargas impositivas a distintos sectores económicos, incluyendo la industria de casinos y bancas de apuestas, que contempla alzas de hasta un 243% en algunos impuestos, lo cual podría tener un posible impacto en los procesos de formalización y cumplimiento regulatorio.