República Dominicana ha dado pasos significativos en el fortalecimiento de su marco de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo (PLAFT). Las recientes normativas y la labor proactiva de instituciones como la Superintendencia de Bancos (SB) y la Unidad de Análisis Financiero (UAF) subrayan un compromiso firme por cerrar brechas y alinear al país con estándares internacionales.