El nearshoring se consolida como una de las principales palancas de atracción de inversión extranjera para Centroamérica y América Latina; sin embargo, su éxito depende cada vez menos de la ubicación geográfica y más de la capacidad de los países y las empresas para estructurar modelos fiscales, regulatorios y operativos sólidos, según revela el estudio “Nearshoring como palanca estratégica” de EY.