En un momento de la actual temporada, se pensó que el toletero dominicano Marcell Ozuna tenía todo para ganar la triple corona de la Liga Nacional.
En ese contexto, vale la pena citar el mes de julio como ejemplo, cuando Ozuna estaba encendido con su bate. Durante ese período, el bateador designado de los Bravos de Atlanta conectó un total de 10 cuadrangulares, remolcó 17 carreras y mantuvo un promedio de .302 en 96 turnos al bate.
Previamente, en abril, el quisqueyano también registró una excelente producción, despachando ocho vuelacercas, remolcando 28 carreras, y alcanzando un promedio de .355 en 93 turnos al bate.
Sin embargo, con el paso de los días, Ozuna ha ido descendiendo, mientras que jugadores como el fenómeno japonés Shohei Ohtani, de los Dodgers de Los Ángeles, y el venezolano Luis Arraez, de los Marlins de Miami, con quienes competía en jonrones y promedio de bateo, se han mantenido firmes en términos ofensivos.
En agosto, por ejemplo, su desempeño con el bate no fue malo, pero fue inferior al de julio en cuanto a jonrones y carreras remolcadas (seis y 14, respectivamente), aunque bateó para .327 en 113 turnos.
No obstante, en los primeros 15 días de septiembre, Ozuna ha estado muy por debajo. Su bate prácticamente se ha desplomado en lo que respecta al poder, ya que en 44 turnos no ha conectado jonrones. A pesar de haber logrado 12 imparables (incluyendo un doble), no ha remolcado carreras y batea para .273.
Este bajón es comprensible, considerando que, en este tramo final de la temporada regular, la mayoría de los jugadores, por no decir todos, tienden a ser presa del cansancio tras una larga campaña, lo que suele afectar su rendimiento. Ozuna no es la excepción.
En términos generales, antes del juego de anoche, el criollo promediaba .304 con 37 cuadrangulares, 98 carreras impulsadas, un OPS de .934 en 149 partidos y 556 turnos al bate.
En los últimos siete días, en seis partidos y 17 turnos al plato, el nativo de Santo Domingo ha conectado cuatro hits, anotado tres carreras, pero no ha remolcado ninguna.
Mientras esto ocurre con el bate de Ozuna, Ohtani ha despachado 47 jonrones con 106 impulsadas, y Arraez exhibe un promedio de .322.
A estas alturas, cuando apenas restan un par de semanas de la temporada regular, parece claro que Ozuna ha perdido la oportunidad de ganar la triple corona, ya que tanto Ohtani como Arraez lo han dejado atrás en los renglones mencionados.
Sin embargo, hay que reconocer que “El Oso” está por concluir una de sus mejores temporadas, comparada incluso con la del año pasado, cuando bateó 40 cuadrangulares, su récord personal, y está a solo tres de igualarlo. Estas estadísticas podrían favorecerlo para recibir algunos votos en la carrera por el premio al Jugador Más Valioso, aunque Ohtani parece ser el gran favorito.
Además, con esta actuación, es probable que Ozuna, quien está en su último año de contrato, garantice que los Bravos de Atlanta ejecuten la opción que tienen con él por 16 millones de dólares para la próxima temporada.
En caso contrario, Ozuna, de 33 años, podría declararse agente libre y posiblemente conseguir un contrato más lucrativo con otra organización interesada en sus servicios. De hecho, se especula que podría firmar por cuatro años y 77.3 millones de dólares, lo que le garantizaría aún más su futuro. Se lo merece. Ya veremos.
PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES: Los 309 triples que conectó Sam Crawford en sus 19 años de carrera con los Rojos de Cincinnati y los Tigres de Detroit son una de las marcas que los expertos consideran “irrompibles” en las Grandes Ligas.
Marcell Ozuna