La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) anunció una extensión de seis meses, a partir del 15 de mayo de 2025, para que los grandes y medianos contribuyentes locales completen la implementación obligatoria de la factura electrónica. Esta prórroga excepcional busca facilitar el proceso de certificación para aquellos que se encuentran en la fase de adaptación tecnológica y administrativa.