Actualmente, RD$9,593 millones, distribuidos en 123,555 cuentas bancarias de clientes fallecidos, permanecen sin reclamar en la banca múltiple dominicana. Estos fondos, custodiados por las entidades financieras, aguardan por sus legítimos herederos, quienes deben cumplir con estrictos requisitos legales para evitar fraudes y asegurar el debido proceso.