La mala salud emocional puede influir en las decisiones financieras de diversas maneras. Así lo afirmó Mónica Baéz, psicóloga clínica y financiera, quien advirtió que cuando una persona no se encuentra bien emocionalmente, es más propensa a adoptar conductas impulsivas que pueden perjudicar su bienestar financiero. Esta interrelación es bidireccional, ya que el mal manejo financiero también puede acarrear consecuencias emocionales.