Durante la última década, la inclusión financiera ha logrado avances significativos en todo el mundo, con un aumento sostenido en la titularidad de cuentas y una mayor conexión de millones de personas al sistema financiero formal. Sin embargo, un nuevo estudio de Mastercard concluye que el acceso por sí solo no es suficiente. El desafío actual consiste en ayudar a los consumidores a avanzar hacia un uso significativo y constante de los servicios financieros y, en última instancia, alcanzar una mejor salud financiera.